Parpadeo consciente contra la sequedad
Cuando miramos pantallas, la frecuencia de parpadeo disminuye de forma notable. Esto deja la superficie del ojo expuesta al aire, lo que provoca ardor y enrojecimiento después de unas cuantas horas.
El ejercicio consiste en cerrar los ojos suavemente, esperar dos segundos y abrirlos, repitiendo esto diez veces cada hora. Esta acción exprime las glándulas sebáceas de los párpados, renueva la capa protectora de la lágrima y mejora la higiene visual de inmediato.